viernes, 28 de mayo de 2010

Blind Kind




Blind Kind

Dir. Johan Van Der Keuken / HOL (1964)

“La imagen filmada, tal y como yo trato de hacerla

es más bien el resultado de un choque entre el campo de lo real

y la energía que aporto al explorarlo.

En algún lugar intermedio se encuentra un punto de fuerza

que es la imagen filmada”

Johan Van Der Keuken

Blind Kind (o Blind Child en su traducción al inglés) es un documental del holandés Johan Van Der Keuken que retrata la forma de vivir de algunos chicos invidentes y su forma de relacionarse con los demás y con el mundo. El documental maneja un delicado punto de vista, pues sin caer en compasiones ni lástimas, nos enseñan lo duro que es el ser ciego, sin embargo, gracias a los duros métodos de enseñanza a los que son expuestos, estos niños tienen la capacidad de aprender, conocer, leer y hasta podría decirse que “ver”, de una manera muy particular.

El documental rompe con algunas convenciones que estábamos acostumbrados a ver en muchos de los documentales del curso, sobretodo con algunas convenciones del direct cinema, como lo es el presentar la voz en off. Además presenta una cámara más poética y un montaje más expresivo, que nos recuerda por momentos a Pelechian. Aquí un fragmento de blogs&docs referente a la voz en off en la obra de Van Der Keuken, y que me parece importante compartir:

“Por otro lado, su cine se desmarcará aún más del directo al recuperar, en buena medida, la tradición de un cine en el que se desarrolla la voz-over, elemento totalmente ausente, y prohibido en la retórica del directo, para el que el sonido, lo mismo que la imagen, dependen de la observación natural. El cineasta habla así, en algunas películas, por encima de las imágenes, produciendo choques y significaciones. Sin embargo, si la voz-over se caracteriza, sobre todo en el modelo del documental periodístico o científico, por establecer juicios sobre el mundo, por desplegar su poder sobre lo real, en el cine de JvdK se producirán desviaciones, ya que en algún momento la voz del cineasta, la “voz de dios”, será relacionada con el cuerpo, en este caso de quien filma y se corporeiza en la película. La voz-over se convierte entonces en voz-off. “Precisamente porque la voz [la voz-over] es ilocalizable, porque no es relacionada con un cuerpo, es capaz de interpretar la imagen, de producir su verdad”(1)








Durante todo el documental, si bien hay voces en off, también hay silencios que se sienten agradecidos pues nos permiten enfocarnos totalmente en la imagen. Éstos silencios también son intentos del director de despojarnos de un sentido, y eso pasa mucho durante el filme. La primera toma de Blind Kind 2 es puro audio, sin imágenes, solo voz. Inmediatamente después vemos actividades que involucran sonidos fuertes y característicos , pero en edición, son despojados de éste. El final de Blind Kind es un inolvidable cuadro congelado que permite al audio seguir corriendo, y así forzarnos a escuchar lo que pasa debajo, por lo que esa capa se vuelve más importante y toma un lugar mucho más importante que la imagen. Igualmente hay una escena muy importante en la cual se ve a una pequeña niña tocando a un ave disecada y a otra viva. Así podemos darnos cuenta de cómo es que ellos analizan y estudian absolutamente todo con sus otros sentidos y no se guían sólo por imágenes, como nosotros. Se guían por texturas, olores, sabores incluso, cosa que nosotros muchas veces damos por sentado, y no nos atrevemos a experimentar sensorialmente.

(1) http://www.blogsandocs.com/?p=87&pp=4






Grey Gardens



Grey Gardens

Dir. Albert & David Maysles / USA (1975)

"But you see in dealing with me, the relatives didn't know that they were dealing with a staunch character and I tell you if there's anything worse than dealing with a staunch woman...

S-T-A-U-N-C-H. There's nothing worse, I'm telling you. They don't weaken, no matter what."

Little Edie

Gray Gardens nos revela la vida de las parientes de Jacqueline Onassis, Edith “Big Edie” Bouvier Beale y su hija, Little Edie; quienes vivieron en la propiedad llamada Gray Gardens, nombre que recibe por estar construida en un terreno de dunas grisáceas, la vegetación de un verde cenizo, y el característico gris de sus muros y paredes. Madre e hija descuidaron la casa con el paso de las décadas, hasta llegar a un punto donde convivían con roedores y gatos que vivían en la casa bajo unas condiciones sanitarias deplorables. Los vecinos se quejaron con la autoridad y hasta la ex primera dama fue a comprobar la denigrante forma de vivir de este par. Este evento no hubiera pasado de ser una nota de periódico para convertirse en un fenómeno mediático de no ser por las extravagantes personalidades de las dos mujeres, y precisamente eso es lo que el filme nos deja ver. El estilo direct cinema de los hermanos Maysles, permite que las Edies se muestren tal cual son y hablen de lo que quieran, siempre con la cámara filmándolas.

El punto de vista de los realizadores es el de entrar en un mundo extraño y totalmente alienado de la sociedad, sin embargo no se sienten como visitantes no deseados, sino como esperados invitados que sacan lo mejor (o peor) de las dueñas del lugar. Los hermanos Maysles se valen de entrevistas con las protagonistas, y con otro chico llamado Jerry, para mostrarnos el contexto donde viven. Una mezcla de pasado y presente. La estructura del documental nos permite ver primero a las Beales como dos seres extraños, inmersos en una realidad alternativa, para después presentarlas como dos seres humanos únicos, sensibles y sobre todo, artistas. Podría pensarse que el destino les hizo una mala jugada. Imaginemos a dos grandes iconos pop del siglo XX, sin tener la suerte de ser descubiertos. Eso es lo que fueron estas señoras, que tal vez si fueron descubiertas, pero no de la forma que ellas esperaban.

Little Edie es una contradicción, pues por un lado tiene la experiencia que los golpes de la vida le han dado, y por otro parece una niña pequeña que no puede dar un paso sin el consentimiento de su madre. Es todo un ícono femenino, es una mujer reprimida, una artista que no puede manifestar toda la creatividad que tiene contenida. Hay destellos de esto, cuando canta, cuando habla de su ropa, su modo de vestir; incluso ha sido objeto de homenaje por varios diseñadores y revistas de moda.




"This is the best thing to wear for today, you understand. Because I don't like women in skirts and the best thing is to wear pantyhose or some pants under a short skirt, I think. Then you have the pants under the skirt and then you can pull the stockings up over the pants underneath the skirt. And you can always take off the skirt and use it as a cape. So I think this is the best costume for today. "

Por su parte, Big Edie vive en el pasado, en un mundo de fantasía, postrada en una cama, recordando como fueron sus años de juventud. Una escena escalofriante, que al mismo nos da terror y ternura. Los hermanos Maysles no se limitan a entrevistar a las mujeres y que ellas cuenten sus historias sino que se vuelven actores en su propia cinta, generan conflictos y son parte importante del documental.







Es curioso como un objeto de investigación que con el tiempo se volvió de culto, como lo es éste documental, rompiera esa barrera hasta convertirse en un fenómeno del mainstream y la cultura pop de EU, pues después del documental surgieron varias puestas en escena, musicales, largometrajes, canciones, colecciones de ropa y parafernalia que hace referencia a estas dos mujeres, con repercusiones hasta nuestros días. De hecho se siente una revaloración actualmente de estas mujeres, posiblemente como un signo de nuestros tiempos.



jueves, 27 de mayo de 2010

Salesman



Salesman

Dir. Albert & David Maysles / USA (1968)

“…el acercamiento con carácter sintético y monográfico a algunos brillantes cineastas, practicantes o autores tan concretos como representativos, escogidos por su eclecticismo y singularidad, se encarna en la “autenticidad” casi espiritual de los hermanos Maysles.” (1)

El direct cinema, movimiento creado en Norteamérica, específicamente en Canadá a finales de los años 50 y principios de los 60, no solamente se basaba en el deseo de mostrar fidedignamente la realidad, al igual que el cinema verité, sino también en introducir la tecnología necesaria para representarla. Esto significó el desarrollo de cámaras ligeras, equipos de sonido más prácticos, uso de luz natural, etc. Se alejaron tanto del estándar de Hollywood que el estilo documental era obvio para el avance de este género cinematográfico.

En Salesman, los hermanos Maysles hacen uso de estas técnicas para mostrarnos el interior de Estados Unidos de los años 60. Una sociedad que vivia bajo el miedo de la guerra nuclear, una sociedad alejada de las grandes metrópolis como Nueva York o L.A. Una sociedad que me recordó al EU de Wise Blood de John Huston. La gente que la cámara de los Maysles observa esta vez, es gente de los suburbios de la denominada Nueva Inglaterra y del estado de Florida. Éstas dos áreas del país del norte suelen albergar a un porcentaje relativamente grande de población jubilada o de la tercera edad; una buena carnada para los vendedores que van de puerta en puerta, sobretodo cuando se trata de vender biblias. O al menos eso creen ellos. En Salesman, tenemos el punto de vista de estos vendedores de biblias : Rabbit, Gipper, Bull, y el narrador principal Badger.




Éstos cuatro personajes recorren estos territorios con biblias ilustradas de gran formato, bajo el brazo. Se topan con gente de todo tipo, pero en su mayoría, como ya mencioné, con gente mayor y con poco dinero para costear sus costosas biblias. La estructura lineal del documental, nos deja observar el duro camino de las ventas para estos trabajadores. La temática de la cinta se basa en observar cuidadosamente el proceso que los lleva eventualmente a explotar bajo la presión y la indiferencia de sus posibles compradores, además de sufrir la rutina, el calor, extrañar sus casas, sus familias, etc. Las cosas no están como para comprar biblias, no importa que tanto traten ellos, y cabe mencionar que tratan de cualquier forma que sus biblias se vendan. Este documental se alza como testimonio de ese EU descnocido y poco explorado en el cine de Hollywood.

Aquí un fragmento, la presentación de los vendedores:

http://www.youtube.com/watch?v=Lx4PsMPFkGk

(1) http://www.blogsandocs.com/?p=160&pp=2






Gimme Shelter




Gimme Shelter

Dir. Albert & David Maysles / USA (1970)

El primer documental que vimos de los hermanos Maysles es la crónica de un concierto de los Rolling Stones al norte de California en 1969, el Altamont Speedway Free Festival. Es muy complicado realizar un documental acerca de un concierto, o de un artista en general, puesto se corre el riesgo de no documentar nada, de no tener un discurso, sino sólo parecer un videoclip, un vehículo para el lucimiento del grupo. Sin embargo, en Gimme Shelter los hermanos Maysles logran lo contrario, no dejan nada fuera y abarcan todos los hechos acontecidos durante ese largo concierto. El punto de vista del documental no es el de un simple espectador del recital, sino que actúa como un ojo que todo ve. Gracias a la estructura que presenta, podemos ver imágenes de la banda revisando material del mismo documental con los directores, lo que me recordó una escena de La Pirámide Humana, donde los chicos observan rushes de su propia cinta. Aquí no se hace un ejercicio metafílmico per se, pero se siente un efecto similar.




Los hermanos Maysles utilizan varios camarógrafos en esta cinta (siendo el joven George Lucas uno de ellos, aunque sus escenas no quedaran en el corte final, por dañadas) siendo precursora de otras películas de concierto como All tomorrow parties, donde igualmente una gran cantidad de jóvenes fungieron como cámaras para poder obtener más puntos de vista del mismo evento. La edición de esas escenas es un trabajo agotador por la cantidad de material obtenido, pero finalmente se ve un montaje preciso con mucho ritmo que nunca decae sin caer en el estilo de videoclip. La iluminación permite observar todo lo que sucede en el escenario, considerando que muchas tomas son de noche, sobre todo donde se presentan los hechos fatídicos de aquella noche y a lo que se le da un gran peso en la cinta.

Los hermanos Maysles tienen muy claro la temática de su documental, y que si bien no sabían de antemano lo que iba a suceder, son muy inteligentes para posiblemente prever que la combinación de bravas personalidades con multitudes enardecidas bajo influjos de sustancias, en un festival gratuito, no iban a dejar nada bueno. En un momento dado del festival, los Hell’s Angels, quienes fungían como la “policia” del evento, en un acto que parecía ser una buena idea sólo para Mick Jagger. Mientras Jefferson Airplane trataba de finalizar su acto en condiciones de paz, los Hell’s Angels se hacían de palabras con los miembros de la banda y golpeaban a algunos asistentes. Las drogas y el alcohol, parecían salierse de control, por lo que esa misma noche, en plena actuación de los Rolling Stones, un hombre de color Meredith Hunter, de 18 años, fue apuñalado por un miembro de los Hell Angels. A partir de ahí todo fue caos y confusión. Y el documental nos permite verlo todo. Incluso cuando los mismos miembros de la banda, junto con los realizadores, observan los tristes acontecimientos.

Es así como Gimme Shelter es un testimonio de toda una época y el principio de otra, la madurez de una banda que inicia con la carga emocional de tener una responsabilidad en una tragedia que ellos no sabían que iba a ocurrir, pero pudieron vaticinar. Testimonio también de la gran música que hacen los Rolling Stones y me quedo con la gran interpretación en el estudio que hacen de Wild Horses, el link aquí: http://www.youtube.com/watch?v=g69labQKuuU






Aquí unos interesantes fragmentos del documental:

http://www.youtube.com/watch?v=K0VrjCnDgv8

http://www.garagetv.com/video-gallery/the_borg/gimme_shelter_trl_.aspx



martes, 25 de mayo de 2010

Juvenile Court


Juvenile Court

Dir. Frederick Wiseman / USA (1973)

En este documental, Wiseman nos presenta la verdad que hay detrás de los tribunales que determinan el destino de algunos delincuentes juveniles. Como es típico de Wiseman, todo se desarrolla dentro de una institución que será observada con lupa por su cámara. En estos tribunales, la gente no luce natural frente a la cámara. Cambian. A pesar de tener un punto de vista como el de Depardon, en este documental Wiseman nos acerca a varios casos de menores que se ven en la necesidad de robar o simplemente lo hacen maliciosamente, sin olvidar su tradicional punto de vista más crítico y más general hacia la institución. Algunos de los personajes retratados son más astutos que otros, algunos son tan inocentes que hasta un sentimiento de lástima nos dejan.

Utilizando la convención, como es su estilo, de valerse de gente y locaciones reales, además del uso del blanco y negro, Wiseman es un observador que tiene que estar presente en todos los juicios, por semanas, meses; si en verdad quiere sacar algo. Y vaya que lo hace. Hay varios casos muy interesantes donde las personalidades de los sujetos condenados, los cuales son en su mayoría menores de edad, le imprimen su sello particular a todo el proceso. Esto es algo obvio en el caso de Robert, un chico que cree fielmente en su inocencia y piensa que al ir a la correccional de menores no se le está haciendo la justicia que se debe. Por un momento, uno se pone en los zapatos del chico, y es precisamente ahí donde uno pierde el equilibrio y no ve lo que resulta evidente: es un delincuente que merece un castigo. El documental está estructurado para poder seguir las historias de estos jóvenes cronológicamente.



El documental maneja una temática que no sólo se refiere a los procesados sino a todos los daños colaterales alrededor. Vemos algunas personas cercanas a ellos, y también a los que están a cargo de los procesos, abogados defensores, fiscales, jueces, etc. que en algunos momentos revelan su preocupación de la juventud estadounidense, dándonos así el contexto histórico donde se encuentran, al reflejar ese Estados Unidos donde hay algo que huele mal, que se está descomponiendo y está rompiendo con el happy american way of live que ellos quieren resguardar en sus ciudades y suburbios. En esos años aún se creía que había una posibilidad de preservarlo, sin embargo las décadas siguientes demostraron lo contrario. Para finalizar creo que el manejo del espacio que hace Wiseman es de extremo hacinamiento, lo cual es comprensible si se maneja como crítica, una vez más, hacia ese organismo de autoridad. En este último documental del grupo donde analizamos a las instituciones totalitarias como espacios de poder, creo que Juvenile Court es el más asfixiante.